miércoles, 16 de diciembre de 2009

"La importancia del voto en una democracia y las implicaciones de la participación ciudadana en esta”

Resumen: Examinaremos algunos tópicos relacionados al abstencionismo y más específicamente a los niveles de este fenómeno en los últimos procesos electorales en México; para ello revisaremos ciertos antecedentes sobre este fenómeno desde una exploración histórica a la vez que actual.

Tijuana, B.C., México Viernes 19 de junio de 2009


Introducción

Examinaremos algunos tópicos relacionados al abstencionismo y más específicamente a los niveles de este fenómeno en los últimos procesos electorales en México; para ello revisaremos ciertos antecedentes sobre este fenómeno desde una exploración histórica a la vez que actual, de igual forma se señalaran los panoramas presentes a nivel internacional, nacional y local con el propósito de tener una visión completa de la escena colectiva sobre el abstencionismo. Partiremos de un esquema general de interrogantes cuyas posibles respuestas nos amplíen la perspectiva en lo referente a las causas y consecuencias del fenómeno, y la relación entre estas; así como la justificación del por que se considera como problema. Finalizaremos con un ejercicio donde plantearemos los posibles panoramas inmediatos, teniendo como base las consecuencias actuales del fenómeno, enfatizando las implicaciones sociales del mismo. Con la intención de generar un análisis comparativo sobre el fenómeno, planteáramos las principales posturas teóricas, mencionando lo más significativo de sus teorías. Cerraremos con una conclusión donde verteré mi punto de vista personal y su relación con el resto de las asignaturas.

Presentación del tema

El abstencionismo se define como una práctica donde el individuo se abstiene de realizar alguna acción; para fines de este trabajo nos enfocaremos en la implicación jurídica del término, como señala Alcubilla (2009):

La abstención, término que deriva de la voz latina abstentio, es un no hacer o no obrar que normalmente no produce efecto jurídico alguno, aunque en ocasiones puede ser considerada como la exteriorización de una determinada voluntad y en tal sentido ser tenida en cuenta por el Derecho.

Aun cuando en los regímenes democráticos se asocia a la ciudadanía un deber cívico o moral de votar, que en algunos ordenamientos se convierte en deber jurídico, el abstencionismo electoral aparece con el sufragio mismo. Consiste simplemente en la no participación en el acto de votar de quienes tienen derecho a ello. El abstencionismo electoral, que se enmarca en el fenómeno más amplio de la apatía participativa, es un indicador de la participación: muestra el porcentaje de los no votantes sobre el total de los que tienen derecho de voto.

El abstencionismo enmarcado en el ámbito de los procesos electorales supone la existencia de posturas políticas de sectores ciudadanos que no participan del proceso político, aun cuando dicha acción no contiene implicaciones legales (no puede emprenderse un juicio legal de ninguna clase al ciudadano que no acude a votar), esto no significa su exclusión del proceso electoral. El régimen político en México es la democracia, y como tal, el ciudadano tiene la libertad de que todas sus actividades sean libres, en tanto no estén condicionadas por el orden jurídico. Sin embargo existe una relación de suma importancia en el acto de acudir a votar y el supuesto democrático de “voluntad colectiva” de los regímenes democráticos, como es el caso de México. Existe también una relación entre el acto de abstenerse y el acto contrario de acudir a votar, con la construcción que del concepto de ciudadano hemos hecho. ¿Qué es un ciudadano? Las definiciones generales nos indican que un ciudadano es cualquier individuo que forma parte de una sociedad política, donde dicho individuo tiene ciertos derechos, y por consiguiente ciertas obligaciones: tanto en sus derechos como en sus obligaciones se encuentra presente las acciones que implica el proceso político de las votaciones. Los altos índices de abstencionismo en los procesos electorales revisten una gran importancia como veremos, debido a que estos niveles reflejan el grado de conformidad y satisfacción de la democracia mexicana, y en última instancia, la participación ciudadana es la que legitima una democracia. En definición del Instituto Federal Electoral, IFE (2008):

La participación ciudadana representa el eje fundamental de la democracia; es la posibilidad que tienen los ciudadanos de tomar parte en los mecanismos, actividades y procedimientos establecidos por la ley para la elección periódica de sus representantes y gobernantes.

Tenemos entonces aquí la importancia de la participación ciudadana, que esta dada en primera instancia en el hecho del reconocimiento por parte del Estado como seres de derecho, y por lo tanto, con sus respectivos derechos y obligaciones; siendo el derecho de votar y ser votado el más imprescindible, ya que es la herramienta legal de que nos ha dotado la democracia; en palabras de Fabián Aguinaco, presidente de la Barra Mexicana de Abogados (2005):

Por consiguiente, cuando un precepto constitucional menciona "el poder ser votado para todos los cargos de elección popular" (artículo 35 fracción II), la ley secundaria que el legislador ordinario expida no podrá limitar, mutilar o desvanecer y mucho menos escamotear al ciudadano, su completo y auténtico ejercicio, mediante el artilugio de exigirle la forzosa asociación a un partido político, que además de quebrantar la garantía de libre asociación, cercena su irrestricta garantía de postularse como candidato independiente para un cargo de elección popular, pues una ley secundaria, como es el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (artículos 175 y 178), erige a los partidos políticos en detentadores monopólicos del derecho de postular el registro de candidatos, cuando ese derecho emana directamente en la persona humana, concurrente con la calidad constitucional de ciudadano, para postularse como candidato a un puesto de elección popular.


Causas y Efectos

Los factores que influyen en los altos niveles de abstencionismo son múltiples e históricos, así como sociales y principalmente culturales, que tienen que ver con la ausencia de una cultura de la ciudadanía responsable. Al sondear en las opiniones cotidianas del ciudadano y sus percepciones respecto al porque no se acude a votar encontramos una gran cantidad de causas, entre las que destacan: La corrupción de los partidos políticos, campañas políticas que no gozan de credibilidad donde se invierten enormes cantidad de recursos provenientes de los contribuyentes, la descomposición del gobierno, sometimiento de los gobiernos a los intereses de ciertos grupos empresariales, la violencia del crimen de alto impacto, la represión violenta del Estado contra sectores sociales inconformes, mercadotecnia política alejada del ciudadano y vacía de contenido, ciudadanos desinformados y manipulación mediática, ausencia de una cultura cívica. Generalizando, estos factores pueden agruparse en aquellos relativos a la piscología del individuo, y aquellos relacionados a la dinámica del régimen político mexicano, considerando a los primeros como los más importantes. Nos señala Alcubilla (2009):

Factores psicológicos: la apatía o indiferencia, la desideologización o desinterés por los asuntos políticos, el convencimiento íntimo de la vacuidad y del escaso peso específico e inutilidad del acto participativo (escepticismo), la relativización de la importancia de las elecciones dada su escasa influencia en las decisiones políticas.

Los factores psicológicos se refieren a: a) Apatía e indiferencia pro parte del ciudadano y b) Escepticismo respecto a los procesos electorales. Los factores relacionados a la dinámica del régimen político tienen que vero con: a) La desvinculación de ciudadana por parte del gobernante y b) La corrupción de las instituciones políticas.

En lo que respecta a los efectos se identifican ciertas consecuencias claramente identificables, como son: Democracia representativa falaz, aumento de la pobreza al hacerse mal uso y manejos inadecuados de los recursos públicos, impunidad de gobernantes, no se da una comunicación efectiva entre gobierno y el grueso de la sociedad, deslegitimación moral de gobernantes, la función publica como mera administración empresarial, canalización de la participación ciudadana a vías alternas (voto nulo, surgimiento de agrupaciones disidentes y subversivas). Generalizando, estas consecuencias asociadas al abstencionismo pueden agruparse en consecuencias donde el individuo es activo, y aquellas donde el individuo es un agente pasivo. Consecuencias activas: a) Formas de participación alternas y b) estallidos y disidencias sociales; consecuencias pasivas: a) Deslegitimación moral de lo político y b) Estado mexicano simulado y deshumanizado. El problema fundamental que generan los altos niveles de abstencionismo son la reducción que de lo político se hace a la mera simulación, es decir, no se otorga sentido efectivo al sistema democrático, limitando a este a la representación, mas no a la participación, donde además esta representación no es mas que un pequeño reflejo de la voluntad colectiva al tomar parte solo un porcentaje menor del grueso de la población que tiene derecho a sufragar.



Desarrollo

Como hemos visto, el abstencionismo electoral se refiere al hecho de que un ciudadano no ejerza la acción política del voto en los diferentes procesos de elección de sus representantes políticos; hemos también aducido la importancia de este hecho, contraparte de la participación activa en los procesos electorales. Desde los inicios más remotos de la democracia, que es el sistema político donde se parte de la base del voto como sustento de dicho sistema, sea el voto directo o indirecto, voluntario o forzoso, ha existido un sector de la sociedad que se rehúsa a participar; es en este sector donde cabe la definición del abstencionista; ahora bien, antes de revisar los indicadores estadísticos en México, habría que señalar que este fenómeno históricamente presente es un comportamiento regular en las elecciones a nivel internacional, también hay que señalar la complejidad de dicho fenómeno y lo difícil que resulta comparar los niveles de abstencionismo de México con el resto de los países a nivel mundial que están gobernados bajo un régimen democrático. Nos dice Josep Maria Reniu i Vilamala (2006):

Uno de los problemas principales en estos estudios ha sido el hecho de que no existe, en sentido riguroso, "un parámetro que sirva de referente común para medir e interpretar la abstención electoral". Ello se debe a las distintas normativas existentes sobre empadronamiento, censo, obligatoriedad o no del voto... por lo que un análisis comparado debe remitirse a la homogeneización de los datos a partir del cálculo de los índices respecto del total de la población en edad de votar.

En los últimos procesos electorales se han venido disminuyendo los porcentajes de participación ciudadana, y por consiguiente han aumentado los índices de abstencionismo, para muestra de ello basta revisar el proceso electoral 2005-2006, donde en algunos estados han llegado a rebasar el 60%, como es el caso de Baja California con un 69%, otros casos significativos son el de Chiapas y Guerreo con un 68% y 67% respectivamente.



Como podemos observar en esta grafica, los niveles de participación ciudadana oscilaron entre un 40% y 69%, donde en ningún estado se alcanzó el 70%, donde el nivel de abstención fue de un 41.45%, lo que equivale a 29,583,051 electores de un padrón de 71,374,373


En esta grafica de manera más visual podemos percatarnos con facilidad los estados en donde se concentran los mayores niveles de abstencionismo, y las regiones donde existió mayor participación no alcanzaron el 70% del padrón electoral registrado de cada una de las entidades federativas. El promedio general se mantiene en la mayoría de las entidades federativas, siendo este de entre un 50.01% y un 60%, por lo que un 49.99% a un 40% no acudió a las urnas; con ello obtenemos que el promedio de la mayoría de los estados se mantiene la representatividad democrática apenas sostenida.



A continuación mostramos una grafica donde se puede observar el índice de uno de los efectos derivados del abstencionismo y que se refiere al de los votos nulos y de candidatos no registrados, si bien, históricamente esos porcentajes se han mantenido entre un 2% y 4%, para el próximo proceso electoral 2008-2009 según han revelado las últimas encuestas de secretaria de gobernación y de la encuesta nacional sobre cultura política y practicas ciudadanas ENCUP 2005 se espera aumente a un 10%. Además también es importante considerar que de estos porcentajes no se puede especificar cuantos de los votantes sufragaron anularon su voto conscientemente y cuantos fueron por errores al momento de sufragar.


Algunas posturas teóricas: Leopold Kohr, Paulo Freire y Bernardo Toro Arango

Leopold Kohr fue un economista austriaco nacido el 5 octubre de 1909 en Oberndorf bei Salzburg, Austria y murió el 26 de febrero de 1994 en Gloucester, Inglaterra. Fue un científico político conocido por su oposición a la “cultura de gran escala” en la organización social y uno de los principales inspiradores del movimiento “lo pequeño es bello”. Su trabajo más importante fue The Breakdown of Nations en donde ya a mediados del siglo pasado, buscó aplicar el tema de la escala al análisis social y a la crítica del modelo de desarrollo moderno (2009):

Resolvamos el gran problema de nuestro tiempo, la enfermedad del excesivo tamaño y las proporciones incontrolables, volviendo de nuevo a la alternativa a la derecha y la izquierda, es decir, a un ambiente social a pequeña escala, con todo su potencial para la cooperación pluralista global y autosuficiencia sin afiliaciones, no extendiendo un control centralizado sino descontrolando lo localmente centralizado y alentando comunidades, cada una con sus propios núcleos institucionales y un limitado pero fuerte e independiente campo gravitacional.

Si bien, su trabajo y postura teórica no trata de manera directa las cuestiones referentes al abstencionismo, podemos encontrar en el trasfondo de toda su filosofía social referentes importantes a la participación en comunidad, específicamente lo relacionado a sociedad en escala pequeña. Es decir, que según la interpretación que podemos realizar de su postura los sistemas democráticos a escala macrosocial, como es el caso de México en su constitución territorial y distribución distrital resultan inviables para la participación efectiva de la mayoría. Solo en pequeñas dimensiones existen posibilidades reales de construir una democracia que además de representativa sea participativa.

Paulo Freire nació en 1921 en Recife, Brasil y murió en Sao Paulo, Brasil en 1997 fue uno de los mayores y más significativos pedagogos de este siglo. Con su “principio del diálogo”, él intento abrir un nuevo camino para la relación entre profesores y alumnos. Sus ideas influenciaron procesos democráticos por todo el mundo, fue considerado como el pedagogo de los oprimidos y en su trabajo transmitió la pedagogía de la “esperanza”. En 1964 sucede un golpe militar en Brasil, en el que Paulo Freire es detenido por 75 días y va para Chile al exilio. Por mucho tiempo su nueva casa fue el consejo mundial de la iglesia en Ginebra, Suiza. De allí comenzó con el apoyo de los países recién liberados de la colonización portuguesa y con las campañas de alfabetización en Nicaragua. Como último exiliado de la dictadura militar en 1964, Paulo pudo retornar a Brasil en 1980. El fue uno de los fundadores del partido de la oposición en Brasil, el partido de los trabajadores PT. En Europa sus ideas influenciaron toda la esfera pedagógica: los trabajos sociales, la educación de adultos, la educación extraescolar de jóvenes, las escuelas y los jardines infantiles. Sus libros fueron traducidos en muchos idiomas. Son numerosas las conexiones de la pedagogía de Paulo Freire con otros sectores: con la teología, con la ética social, con la sociología, con la sicología, con el arte, con el teatro y con la economía.



Al respecto del pensamiento de Freire podemos encontrar una estrecha relación con la sociología política en donde se parte de la base del dialogo como única norma que guie los procesos de democratización; nos menciona Marcos Santos Gómez (2009):

No se trata de perseguir un modelo perfilado de sociedad, que tenga que seguir unos planes y una racionalidad concreta. No dice, en definitiva, a otros lo que deben hacer. En este sentido, en su pedagogía se vive una noción abierta de utopía, sin concreciones, desarrollada ya en el propio curso del proceso educativo. La sencillez de esta utopía estriba justamente en esta imperfección e inacabamiento que le son propios. Justo eso. De lo que se trata es de entenderla como realización del diálogo entre los hombres y la consiguiente superación de las interferencias que nos impiden hablar (y escucharnos). Así, no más, se la podría caracterizar. Eso es todo.

José Bernardo Toro Arango nació en Colombia, estudio Física y Matemáticas, pero a sostenido una importante participación filosófica dentro del impulso social para la movilización y participación democrática, además de ser maestro en investigación educativa es el actual vicepresidente de relaciones externas de la Fundación Social Colombia y fue consultor temporal de UNICEF para Brasil en comunicación, movilización social y educación. En la conferencia dictada en el Foro de Educación Cívica y Cultura Política Democrática organizado por el IFE en 1998 señalo:

“Dentro de los propósitos de nuestra organización está trabajar en paz y convivencia, organización y participación e ingresos y salarios para los sectores populares. Dentro de este marco de cosas, durante diez años se ha venido desarrollando un proyecto en el sentido de cómo movilizar una sociedad a todos los niveles, para la participación en la democracia y en la productividad”

Lo importante de esta postura social es precisamente la cercanía histórica de este proyecto y el importante papel de ciudadanización que ha ido cimentando en la capacidad de construir en cooperación con otros el orden social en el que se desea vivir. En este caso se puede observar un proceso de participación democrática donde el votar, poco o nada influye en la consolidación de una ciudadanía responsable.

Conclusión

El sentido de ser del actual estado mexicano, y el propósito de nosotros como sociedad en conjunto es el de mantener la representatividad de los gobernantes por medio de proceso político que comienza por medio del voto y al cual hemos de darle continuidad al estar inmersos activamente en la participación política por medio de los diversos mecanismos de que disponemos al formar parte de un sistema democrático. Al escrudiñar en las relaciones de las causas y los efectos de los altos niveles de abstencionismo en los últimos procesos electorales nos da una idea mas o menos clara del porque de la ineficacia de la mayoría de las políticas publicas emprendidas por el Estado, y del como es que la representatividad política de nosotros, el pueblo, recae por lo general en políticos sin vocación humanista. Tarde o temprano, y de alguna u otra manera dos factores determinan el porque y el como de la desgastada relación Estado-Sociedad. El primer factor se refiere a la tergiversación del propósito original de la política; según se ha observado en el actuar de los funcionarios públicos que nos han gobernado y nos gobiernan, la actividad política ha dejado de concebirse como la oportunidad de gestar acciones concretas que propicien verdaderamente situaciones favorables para la igualdad de oportunidades de acceso a condiciones de vida donde el individuo se potencialice a cabalidad; el segundo factor, y el más importante desde mi óptica critica y constructivista, es la de la pasividad desinteresada de la sociedad mexicana en lo referente a las cuestiones políticas, y más específicamente a aquellas relativas a la participación directa en dichas cuestiones. Como generalidad a ambos factores esta la responsabilidad compartida entre quienes detentan el poder desde la función pública y quienes son gobernados al seno de una sociedad dividida y corrompida por el individualismo y el goce personal e inmediato por encima del beneficio colectivo y la solidaridad comunitaria. La participación activa, informada y permanente del pueblo es necesaria para recuperar la esencia social y la visión humanista de la actividad política.

Todos los sectores de la sociedad, sin importar las grandes divergencias ideologías y de estilos de vida, están sujetos de alguna manera a las políticas públicas gestadas por los representantes políticos. La importancia del voto esta dada en el hecho de que este acto cívico encierra la esencia que supone una democracia. Representación, este es el sentido de acudir cada proceso electoral a emitir tu voto a las urnas, y es en las urnas donde el ciudadano elige a aquellos hombres que tomaran las decisiones de las acciones políticas que emprenda el estado, y con ello, estos hombres asumen la gran responsabilidad que simboliza el poder: el poder hacer, o de no hacer nada a favor de mejorar las condiciones de vida de las masas a las que se representa. Es precisamente aquí donde uno puede percatarse de la importancia del voto en una democracia, por que sin importar que candidato accede al poder, son sus decisiones las que determinaran las acciones que nos afecten a todos

Ahora bien, los últimos indicadores estadísticos, tanto del IFE, como de secretaría de gobernación y de las principales empresas de investigación, señalan que para el próximo proceso electoral del 5 de Julio, que corresponde a las elecciones para diputados, se espera un nivel de abstencionismo del 60 % a nivel nacional y de hasta el 70 % en Baja California; como ya señale, las causas principales de estos altos niveles de apatía las podemos encontrar en una falta de credibilidad en las instituciones políticas por una parte, y la presencia de una cultura cívica tergiversada y deformada por otra parte. La falta de credibilidad en las instituciones políticas tiene que ver primordialmente con la corrupción que ha caracterizado a una gran cantidad de políticos en los últimos años.

Tomemos en cuenta que el acudir a votar es solo el inicio de una construcción de ciudadanización responsable y constituye una pequeña parte del proceso de maduración social hacia el que nos encaminamos; por que nosotros, como sociedad, en ultima instancia hemos de determinar si continuamos avanzando y enriqueciendo la institucionalidad y el orden democrático que se ha ido construyendo a lo largo de más de 2,500 años de sucesos y cambios históricos sangrientos y violentos. He ahí la importancia abordar el problema de los altos niveles de abstencionismo desde una nueva perspectiva de lo que constituye una formación democrática. El objetivo final es acudir a votar de manera informada, tolerante y convencidos de que el sistema político del que formamos parte es resultado de cada una de nuestras más mínimas acciones en todos los aspectos de nuestras vidas. Cada sociedad tiene el gobierno que se merece.



Bibliografía

Enrique A. ALCUBILLA. Abstencionismo electoral. Citado 17 de junio de 2009 en http://www.iidh.ed.cr/comunidades/redelectoral/docs/red_diccionario/abstencionismo.htm



INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL (2008). Manual del Observador Electoral. México D.F.; Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica



Aguinaco FABIÁN. Votar y ser votado, un derecho constitucional. Citado 18 de junio de 2009, en el portal electrónico del periódico El Universal, en http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=128045&tabla=nacion



Reniu i vilamala JOSEP MARIA. Consultas electorales de ámbito nacional: 1976-1994. Universitat de Vic. Citado 18 de junio de 2009 en http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/A/abstencionismo.htm



INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL (2009). Participación ciudadana en las elecciones federales de 2006. Citado 17 de junio de 2009 en http://www.ife.org.mx/documentos/OE/participacion2006/graficas/gra_nac.html



Kohr LEOPOLD (1909-1994). Grandes economistas. Citado 18 de junio de 2009 en http://www.eumed.net/cursecon/economistas/Kohr.htm



Santos G. MARCOS. La pedagogía de Paulo Freire: de la situación límite al diálogo como utopía. Universidad de Granada. Citado 18 de junio de 2009 en http://168.243.1.4/facultad/chn/c1170/santos2.pdf



Toro A. JOSE B. (1998). Conferencia dictada en el Foro de Educación Cívica y Cultura Política Democrática. México D. F. Organizado por el Instituto Federal Electoral




2 comentarios:

Marcos Santos Gómez dijo...

Buenas, soy Marcos Santos, autor del artículo sobre Freire que citas. Le manifiesto mi agrado y mi enorme alegría por que estemos tantos "freireanos" por ahí, en internet y en todo el mundo. Un abrazo, Marcos.

Salvador Castro dijo...

:)